EL TRANSCURSO DE LA VIDA EN EL PASADO SIGLO:
Actualmente vemos LOS CAMPOS ANDALUCES callado y desiertos, si acaso, observamos a
veces, el paso de bandadas de aves migratorias que circundan el cielo andaluz a
su paso hacia la vecina África en la búsqueda de climas templados, también el transcurso
agitado y ruidoso de alguna maquinaria de labranza o aperos agrícolas
motorizados que con su ensordecedor sonido espantan a las escasas aves que
pululan y moran en estos lugares agrestes y enmudecidos.
En el pasado siglo veíamos como EL CAMPO ANDALUZ florecía
con su propia vida y su corazón latía; era
cuna y aposento de aves y otros animales de todas las especies, Perdices, Águilas, Grajos, Avutardas,
palomas, Tórtolas, Alcaravanes, Codornices, Trigueros, Avefrías, Mirlos,
Zorzales, Jilgueros, Murciélagos,
Mochuelos, Gorriones, Golondrinas, Abejarucos, Abubillas, Alondras, Ruiseñores,
Cogujadas, Alcaudones, Vencejos, Conejos,
liebres, lagartos, serpientes y otros; En aquellos tiempos se comentaba como
refrán: “Pájaro que vuela a la cazuela”.
Corriente y normal era ver traslados de personas humanas que
transitaban a pie, a caballo, en mulos o asnos, para efectuar labores
agrícolas, paso de carros y carretas de transportes o coches y calesas, también
diversos animales en tránsito libre y manadas de cerdos, ovejas, cabras conducidas
y al cuidado de su Pastor, Porquero o Cabrero que con la ayuda de un buen
garrote, sagaz y adiestrado perro manejaba
perfectamente su rebaño.
Veíamos Alquerías de origen árabe, Silos, Cortijos y Casas
de labranza habitadas con sus enseres propios, construidos en las campiñas y
parajes de estos pueblos, podemos citar muchos de ellos, en esta zona, entre la
comarca de Estepa y campiña de Écija, Molino del Cura, Ceballos, Cortijos del Gallo,
Venta de Pozancho, La Nava, El Infierno, Estepa “La vieja”, Pedro “El Cruzado” La
Andrá, La Palma, Parchilena, La Cantera, Cañaveralejo, La Habana alta y baja,
La Colonia, La Doctora, El Higuerón, Fuentidueñas, El Batán, Las Carrizosas, Casas-Albas, El Castillejo, Cachimonte, Los
Cosmes, El Guijo, Cortillo, Mochales, Los Murtimentos. El Nuño, Palomarejo,
Ruiz Sánchez, El Siervo, El Sotillo, Zayuelas, Los Cerverales, El Viso, La
Noria, Las Peñuelas Alta y Baja, Las Monjas, El Cortijillo, etcétera; estos
edificios estaban provistos de habitáculos donde se alojaban en mantas,
camastros o paja los operarios y obreros desplazados por tiempo de diez o
quince días, habitando sin las mínimas condiciones de habitabilidad e higiene, “El
Tinaón” para albergue de bueyes y otros animales. Después volvía a sus
domicilios para su higiene personal, le llamaban “La vestida”. En muchos de
estos edificios no faltaba “El señorío”
dotados de habitaciones cómodas y decoradas, incluso también con su capilla o
iglesia para el cumplimiento dominguero de la Misa, en muchos casos con
obligación expresa de asistencia a los jornaleros.
Eran otros tiempos….
José de Juan (Ciudadano del mundo)




