domingo, 26 de agosto de 2018

EL TRANSCURSO DE LA VIDA EN EL PASADO SIGLO:
Actualmente vemos LOS CAMPOS ANDALUCES  callado y desiertos, si acaso, observamos a veces, el paso de bandadas de aves migratorias que circundan el cielo andaluz a su paso hacia la vecina África en la búsqueda  de climas templados, también el transcurso agitado y ruidoso de alguna maquinaria de labranza o aperos agrícolas motorizados que con su ensordecedor sonido espantan a las escasas aves que pululan y moran en estos lugares agrestes y enmudecidos.
En el pasado siglo veíamos como EL CAMPO ANDALUZ florecía con su propia vida  y su corazón latía; era cuna y aposento de aves y otros animales de todas las especies,  Perdices, Águilas, Grajos, Avutardas, palomas, Tórtolas, Alcaravanes, Codornices, Trigueros, Avefrías, Mirlos, Zorzales, Jilgueros,  Murciélagos, Mochuelos, Gorriones, Golondrinas, Abejarucos, Abubillas, Alondras, Ruiseñores, Cogujadas, Alcaudones, Vencejos,  Conejos, liebres, lagartos, serpientes y otros; En aquellos tiempos se comentaba como refrán: “Pájaro que vuela a la cazuela”.
Corriente y normal era  ver traslados de personas humanas que transitaban a pie, a caballo, en mulos o asnos, para efectuar labores agrícolas, paso de carros y carretas de transportes o coches y calesas, también diversos animales en tránsito libre y manadas de cerdos, ovejas, cabras conducidas y al cuidado de su Pastor, Porquero o Cabrero que con la ayuda de un buen garrote,   sagaz y adiestrado perro manejaba perfectamente su rebaño.  
Veíamos Alquerías de origen árabe, Silos, Cortijos y Casas de labranza habitadas con sus enseres propios, construidos en las campiñas y parajes de estos pueblos, podemos citar muchos de ellos, en esta zona, entre la comarca de Estepa y campiña de Écija, Molino del Cura, Ceballos, Cortijos del Gallo, Venta de Pozancho, La Nava, El Infierno, Estepa “La vieja”, Pedro “El Cruzado” La Andrá, La Palma, Parchilena, La Cantera, Cañaveralejo, La Habana alta y baja, La Colonia, La Doctora, El Higuerón, Fuentidueñas, El Batán, Las Carrizosas,  Casas-Albas, El Castillejo, Cachimonte, Los Cosmes, El Guijo, Cortillo, Mochales, Los Murtimentos. El Nuño, Palomarejo, Ruiz Sánchez, El Siervo, El Sotillo, Zayuelas, Los Cerverales, El Viso, La Noria, Las Peñuelas Alta y Baja, Las Monjas, El Cortijillo, etcétera; estos edificios estaban provistos de habitáculos donde se alojaban en mantas, camastros o paja los operarios y obreros desplazados por tiempo de diez o quince días, habitando sin las mínimas condiciones de habitabilidad e higiene, “El Tinaón” para albergue de bueyes y otros animales. Después volvía a sus domicilios para su higiene personal, le llamaban “La vestida”. En muchos de estos edificios  no faltaba “El señorío” dotados de habitaciones cómodas y decoradas, incluso también con su capilla o iglesia para el cumplimiento dominguero de la Misa, en muchos casos con obligación expresa de asistencia a los jornaleros.  
Eran otros tiempos….

José de Juan (Ciudadano del mundo)












EL PRIMER TREN:
El 15 de Septiembre de 1830 arrancó  la primera locomotora de tren a vapor, a una velocidad endiablada de 30 kilómetros a la hora, se ponía en marcha la primera línea ferroviaria del mundo, para el transporte de pasajeros y carga, desde LIVERPOOL  a  MANCHESTER.
Más de cincuenta mil espectadores acudieron a ver el estreno, los primeros líderes políticos hicieron aquel primer viaje para presenciar y ser testigos de cómo la revolución del transporte se ponía en marcha a todo tren.

Este mismo día se producía la primera víctima mortal de accidente ferroviario,  todo fue bien hasta que la pesada







máquina paró para repostar agua, viajaban varios parlamentarios ingleses y alguno de ellos un poco adulador (pelota) aprovechó el descanso para saludar al Duque de Wellington primer Ministro, que viajaba en otro vagón, el político hablaba desde las vías enfrascado en su charla no se percató de otra locomotora viajaba en sentido contrario y acabó con su vida, convirtiéndose así en el primer muerto del ferrocarril.

jueves, 16 de agosto de 2018

El Bandolerismo andaluz en la comarca de Estepa

EL BANDOLERISMO ANDALUZ:
Estepa, su comarca, pueblos  como Marinaleda, Matarredonda, (conocidos antes por “Los Lugares”), El Rubio, Pedrera, Casariche, Herrera, Écija y otros más, fueron cuna y albergue del bandolerismo en los siglos XVIII y XIX y principios del XX.
Era muy cierto que existía gran connivencia de las partidas de bandoleros y el pueblo, sin dejar de excluir las instituciones locales y sus regidores, como Alcaldes, Jueces, Curas, funcionarios,   propietarios de Cortijos, operarios y sus Haciendas agrícolas, que tras una falsa apariencia como representantes y protectores de la Ley local coexistía el doblez de la mano tendida hacia el Bandolerismo.
No era de extrañar que algunos de los cortijos o casas de labranza de esta zona fueran albergue de caballerías robadas, donde se celebraban comilonas entre bandoleros, propietarios o caciques locales.
Probablemente se amasaron grandes fortunas por mandatarios o caciques dominantes, como bien narra el Comandante García Casero en su libro “CACIQUES Y LADRONES”, describe anécdotas, noticias, datos e historias, referentes al caciquismo en Estepa y a los caballistas VIVILLO, PERNALES, SONICHE VIZCAYA y otros.
Entre estas historias,  el  Secretario del Ayuntamiento de Marinaleda extendiera, certificara y legalizaba  guías de los animales cuadrúpedos sustraídos.
Este funcionario local y representante de la justicia, conocido como “don Aurelio” ante la comprobación delictiva de sus hechos era encarcelado, pero… A los dos o tres días una contra-orden llegaba para la excarcelación del mismo, lo que evidenciaba la connivencia existente entre altos cargos de estamentos políticos y judiciales.
García Casero dice en su libro “Hemos presenciado el vergonzoso espectáculo de ver conducidos por la Guardia Civil e ingresar en la cárcel de Estepa a los Alcaldes de Pedrera y Marinaleda” 
El caciquismo se hacía presente, unos daban la cara  a caballo, exponiendo sus vidas y, otros se llevaban la mayor parte del alijo saqueado.
También algunos de los políticos de la zona miembros del  Congreso de los Diputados del Gobierno de Madrid estaban a favor y daban apoyo a las instituciones, regidores, funcionarios y caciques de estos pueblos.
De ahí los dichos, trovos y  cantinñas populares, que en estos pueblos se oían:
“Pa melones Montalbán, buenos peros en Castuera, pa Bandoleros Estepa y El Rubio la tapaera”  
“En Marinalea pon la capa donde la veas, y aunque la veas no lo creas, se llevarán la capa y el cuello dejan”





“Si vas a Marinalea, rézale a San Nicolás, te dirá la verea por donde no habrás de pasar, si tuvieras que robar y la guardia no te vea”